Los crustáceos son animales, en su gran mayoría, marinos, cuyo principal rasgo distintivo es su caparazón endurecido, además de poseer un par de antenas, varios pares de patas y mandíbulas muy fuertes. Su nombre deriva de las palabras costra o corteza. Entre estos se encuentran las gambas, poseedoras de un abdomen desarrollado y caparazón flexible que se consiguen en el mar pero pueden ser criados también en acuarios con agua dulce. Por ello, te presentamos a continuación detalles sobre lo que comen las gambas.

¿Qué comen las gambas de agua dulce?

Las gambas de agua dulce son animales omnívoros, por lo que pueden ingerir prácticamente todo tipo de alimento. Sin embargo, en cuanto al aporte nutritivo más valioso, los principales en su dieta son los vegetales, aun cuando algunas proteínas animales les sean muy saludables también.

En apoyo a esta afirmación, puede decirse que lo que comen las gambas en mayor proporción son restos de vegetales, en especial de algas marinas,  y de los microorganismos que se encuentren en ellas y uno que otro animal muerto, como peces, mosquitos y otros invertebrados, aunque estos últimos en menor cantidad.

Para tener gambas en su acuario, lo primordial es contar con un buen musgo, algo de madera y condiciones aptas para el desarrollo de los microorganismos, seguido de una dieta variada en la que se pueden incluir los siguientes alimentos:

  • Verduras naturales cocidas, como calabacín, pepino y zanahorias.
  • Hojas secas de del árbol de Almendro Indio, principalmente el roble, castaño y la zarzamora.
  • Hojas verdes de plantas como el diente de león y morera, siempre escaldadas.
  • Comida comercial fabricada especialmente para gambas, de las cuales deben escogerse siempre las marcas más reconocidas.
  • Stick de verduras, que son bolsas de alimento natural que comprende dientes de león, ortigas, plátano o espinacas.

¿Cuándo y cuánto alimentar a las gambas?

La cantidad de alimento que se añada al acuario dependerá, obviamente, de la cantidad de gambas que se encuentren en él. Sin embargo, debe tenerse especial cuidado en no permitir que restos de alimentos permanezcan más de 3 horas en el agua, ya que la descomposición de los mismos aumenta la concentración de nitritos, lo cual resulta mortal para estos crustáceos. Es por ello, que continuamente debe renovarse su alimento, aun cuando no se lo hayan terminado.

Esto podría resultar algo costoso, pero una forma de no perder alimento es no acostumbrarlas a comer todos los días. Algunos las dejan, dependiendo de la cantidad, hasta tres días sin comer, por lo que un día sin hacerlo no les hará daño. Al contrario, esto permitirá que una vez se agregue el alimento al acuario, lo devoren completamente, y no habrá necesidad de limpiarlo tan seguido.

Como seguro has podido notar, lo que comen las gambas compone un menú muy variado, y lo realmente importante a la hora de tenerlas en un acuario, como ocurre con la mayoría de los animales marinos, es simular las condiciones de su hábitat natural en la medida en que sea posible. Partiendo de los datos mencionados hasta el momento, cuidarlas no resulta nada difícil. Si te ha gustado este artículo y quieres seguir leyendo sobre la alimentación de otros crustáceos y animales marinos, en este blog encontrarás muchas entradas que te interesarán.

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