Los piojos son muy conocidos por los seres humanos, dado que su presencia resulta bastante molesta. Dependiendo de la cantidad en que se encuentren, pueden ser considerados como plagas, y representan una de las especies que aún en la actualidad se encuentra bajo constantes intentos de erradicación. En el siguiente artículo descubrirás qué comen los piojos, en conjunto con algunos detalles sobre su morfología relacionados con su alimentación.

¿Qué comen los piojos o ftirápteros?

Antes de explicar los hábitos de alimentación de estos organismos, conviene brindar una definición clara de lo que son los ectoparásitos. Estos son organismos que, como el prefijo ecto lo indica, viven en el exterior o en la superficie de los organismos que hospedan, y se alimentan a expensas de ellos. Los piojos, conocidos desde el punto de vista científico como ftirápteros, son insectos que entran en la clasificación de los ectoparásitos.

Se trata de una extensa variedad de especies ápteras (sin alas), que pueden llegar a invadir todos los mamíferos y aves, exceptuando a los murciélagos, ornitorrincos, equidnas y pangolines. Además, su desarrollo es hemimetábolo, lo que quiere decir que ocurre en solo tres fases que son: huevo, las fases de ninfa y de adulto. En todas estas fases su principal, y en algunos casos, único nutriente será la sangre de su hospedador.

La alimentación de estos ápteros es esencialmente hematófaga; esto quiere decir que se alimentan de la sangre del organismo que hospedan, bien humano o animal. Sin embargo, dependiendo de la especie, lo que comen los piojos también podría incluir restos de piel, secreciones sebáceas, restos de plumas, además de la sangre.

Los piojos pasan toda su vida sobre su hospedador, y consumen menos cantidad de sangre que otros ectoparásitos como las pulgas. Sin embargo, requieren ingerir alimento de manera frecuente, por lo que suelen picar o raspar la piel del animal que habitan cada 4 o 5 horas al día. Su ciclo reproductivo también transcurre en el mismo lugar, donde ponen sus huevos que dan lugar a las liendres. Para su crecimiento, estas requerirán de muchas proteínas, por lo que se alimentan exclusivamente de la sangre.

Alimentación de los piojos según su especie

Su forma de alimentación dependerá de la especie de piojo. Existe una gran variedad, pero aquí nos enfocaremos en cuatro tipos: Anoplura, Rhyncophthirina, Ischnocera y Amblycera, que corresponden a dos categorías más generales que son los piojos masticadores y los piojos chupadores.

a) Anoplura: Son este tipo de piojos los que invaden a los seres humanos, y a los mamíferos en general, con ligeras excepciones. Se caracterizan por ser chupadores, por lo que se alimentan de sangre. Ejemplo:

  • Rhyncophthirina: Esta especie es hematófaga y chupadora, aunque en este caso, invade a los elefantes y a los rinocerontes principalmente.

b) Mallophaga: Son conocidos también como piojos masticadores o piojos de aves, puesto que afectan principalmente a estas últimas. Se caracterizan porque poseen mandíbulas en su cabeza que les permite masticar las plumas, pelo, escamas e incluso restos de piel que raspan de su hospedador. Ejemplos:

  • Ischnocera: Esta especie invade a las aves, y es de tipo masticadora, puesto que se alimenta de los restos de piel o de sus plumas.
  • Amblycera: Son piojos primitivos, también conocidos por entrar en este amplio suborden.

Como se ha podido constatar, lo que comen los piojos no se reduce únicamente a sangre, aunque esto dependa en gran medida de la especie. Esperamos que este artículo haya sido de tu agrado, y te invitamos a revisar otras entradas de esta página, donde conseguirás información variada y de calidad sobre los hábitos alimenticios de los insectos, y cualquier otro tipo de animal.

Artículos relacionados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies